Fuente: RT
martes, 12 de junio de 2012
No dormir lo suficiente aumenta el riesgo de apoplejía
Fuente: RT
lunes, 4 de junio de 2012
Identifican las partes cerebrales responsables de la envidia
Un experimento con bombones saca a la luz la causa de la debilidad humana.
Resultó que el bombón ´más deseado´ en muchos casos fue el escogido por el individuo del video. Los médicos destacaron que cuando las personas miraban el segundo video, dos zonas en su cerebro estaban especialmente activas: aumentó la velocidad de las neuronas espejo en el lóbulo parietal, que se activan cuando el individuo imita como ´reflejando´ la acción de otro. También reaccionó fuertemente el cuerpo estriado que es responsable por el comportamiento y por los reflejos condicionados.
Los expertos indican que si lo más fuerte es la conexión entre los dos citados sistemas, una persona verá intensificada su envidia y la dependencia de otros individuos. Según los autores del estudio, es una ´especialidad mental´ que ´condena´ a los que la sufren infinitamente a compararse a sí mismos con otras personas y siempre desear lo que tienen otras.
lunes, 28 de mayo de 2012
Una dieta saludable ayuda a disminuir riesgos de padecer cáncer
martes, 22 de mayo de 2012
Una incubadora permite a los posibles padres observar sus embriones por Internet
lunes, 14 de mayo de 2012
Una gota de sangre de la madre permite saber el sexo del feto a las cuatro semanas
martes, 8 de mayo de 2012
Nueva retina electrónica da esperanzas a los invidentes
martes, 27 de marzo de 2012
¡Cuidado con el aire que respira! El CO2 podría engordar

La teoría surgió hace varios años, cuando Lars-Georg Hersoug, del Centro de Investigación para la Prevención y la Salud en el Hospital Universitario de Glostrup, analizaba un estudio sobre la variación en el peso de un grupo de daneses durante un periodo de 22 años.
Hersoug pudo observar que todos los participantes, incluidos aquellos sin sobrepeso, engordaron de manera proporcional durante esos años. Una de las explicaciones fue que las orexinas, hormonas neuropéptidas excitantes que estimulan la vigilia e incrementa el ansia por la comida, se veían afectadas por el CO2, provocando que los individuos se fuesen a dormir más tarde, afectando por tanto al metabolismo y derivando en un aumento de peso.
Desde entonces, Hersoug ha tratado de encontrar más pruebas que apoyen su teoría. Una de ellas es que la obesidad aumentó rápidamente entre 1986 y 2010 en la costa oeste de EE. UU., donde las concentraciones de CO2 son las más altas.
Un reciente estudio piloto hecho sobre seis jóvenes que se encontraban divididos en salas con distintas cantidades de CO2 en el aire, concluyó que aquellos con la mayor cantidad de dióxido de carbono en la sangre se alimentaban un 6% más que los que habían estado en habitaciones climatizadas con una cantidad normal de CO2. Según la hipótesis de Hersoug, publicada recientemente en la revista Nutrition and Diabetes, cuando respiramos más CO2 nuestra sangre es más ácida, lo que afecta a nuestro cerebro y como consecuencia aumentan las ganas de comer.
La gimnasia y el aire de las montañas también influyen en el peso
Hersoug asegura que la hipótesis no debería ser una excusa para dejar de hacer ejercicio, sino que por el contrario éste puede limitar el 'efecto del CO2’. "La actividad física activa la circulación de la sangre lo que supone expirar más CO2, argumento que sostiene nuestra idea", asegura el investigador.
Aunque estadísticas estadounidenses parecen indicar que hay menos obesidad en los estados de mayor altura y otros estudios han demostrado que se puede perder peso en las montañas, donde hay menos oxígeno en el aire y se expira más CO2, Hersoug señala que estos datos no constan en su estudio, que se llevó a cabo únicamente a través de ensayos controlados.
Fuente: RT


