Fuente: RT
martes, 20 de marzo de 2012
Cirujanos españoles salvan la vida de un feto con endoscopia en una operación pionera
Fuente: RT
lunes, 12 de marzo de 2012
El gen que evita el cáncer, rejuvenece y ayuda a perder peso

Lo que hacen estos genes supresores, es codificar proteínas que nos protegen contra el cáncer de manera natural. Una de las armas del cáncer consisten en inactivar estos supresores en las celulas afectadas por el tumor. El cáncer es una enfermedad íntimamente ligada con el envejecimiento. De hecho, es evidente que la acumulación de daños producidos por la edad y no resueltos convenientemente, está detrás de la aparición de múltiples tumores. A su vez, muchos investigadores creen que la acumulación de células dañadas en nuestro organismo, es así mismo la base del envejecimiento.
Como vemos la relación envejecimiento y cáncer existe, y es notable.
Se sabía gracias a trabajos anteriores que modificando genéticamente a las células (en este caso de ratones) para que portaran copias extra de algunos de estos genes supresores de tumores, los animales aumentaban sus defensas antitumorales. Al mismo tiempo y sorprendentemente, al reforzar las defensas naturales contra el cáncer del organismo de estos ratones, estos se encontraron así mismo protegidos contra los rigores del paso del tiempo, exhibiendo mejores parámetros de salud.
Lo que han descubierto ahora los investigadores del CNIO, está relacionado con nuevo gen supresor de tumores denominado PTEN. Al estudiar a ratones modificados para portar más copias de este gen, los científicos contemplaron de nuevo el parámetro antes comentado: los roedores estaban más protegidos frente al cáncer y de nuevo eran también más longevos. Lo verdaderamente sorprendente era que además, presentaban una nueva característica muy destacable: estaban notablemente más delgados.
En efecto, los ratones manipulados genéticamente estaban un 28% más delgados que el resto, pese a comer lo mismo o incluso más, que los no modificados.
La respuesta a este misterio parece estar en la producción de grasa parda (o grasa buena) la cual permite quemar la energía sobrante (¡sin ejercicio!) que el cuerpo acumula en forma de grasa común. Está grasa parda está íntimamente relacionada con los procesos que permiten a algunos animales hibernar y es común en los bebés humanos, que la emplean para generar calor.
De algún modo, los ratones con más PTEN activan a la grasa parda, lo cual les permite estar más protegidos frente a la obesidad y la diabetes. Para demostrar esta relación entre el PTEN y la obesidad, los investigadores administraron a los ratones un compuesto experimental que inhibía a la misma enzima contra la que actúa el PTEN, llamada PI3K. Los resultados obtenidos fueron los mismos, abriendo la puerta a métodos que permitan activar la grasa parda mediante compuestos sintéticos.
Si se confirmase este mecanismo en humanos (para lo cual queda un largo trecho) en teoría sería posible suministrar un medicamento que nos proteja contra el cáncer, nos permita vivir más y mejor (es decir aparentemente más jóvenes) y que además nos haga deshacernos del exceso de nutrientes sin ningún esfuerzo. ¡La panacea que buscan las farmacéuticas!
Si estos genes supresores son tan sumamante beneficiosos. ¿Cómo es que la evolución no los hizo más comunes? Bien, desde el punto de vista estrictamente biológico, un animal adulto que haya superado la fase de reproducción deja de tener importancia de cara al mantenimiento de la especie.
Solo que nosotros, los humanos, nos oponemos a los dictámenes de la evolución. Queremos vivir jóvenes, sanos y delgados durante mucho más tiempo. En ese sentido, este trabajo podría ser todo un salto hacia adelante.
Por tanto, tenemos en PTEN un nuevo ejemplo de la acción protectora de los denominados hasta ahora (quizás haya que considerar ampliar su nombre) genes supresores de tumores. No solo protegen frente al desarrollo del cáncer, si no que además aumentan la longevidad y actúan frente a la obesidad y enfermedades asociadas a ésta.
Si la evolución ha seleccionado genes con una actividad protectora tan eficiente y valiosa, ¿por qué terminamos desarrollando cáncer, envejeciendo, y engordando y con diabetes? Todo parece indicar que mientras somos jóvenes estamos protegidos por la acción de este tipo de genes, pero el paso del tiempo parece desactivar estas defensas o, al menos, las hace incapaces de solventar la acumulación de daño experimentada con los años. A fin de cuentas, a la evolución le da lo mismo un organismo desechable que ya ha superado la edad reproductiva.
Fuente: Amazings
lunes, 5 de marzo de 2012
¿Qué 'susurran' los microbios?
lunes, 27 de febrero de 2012
Posible hallazgo de un medicamento eficaz contra el Alzheimer

Los investigadores descubrieron que un medicamento concreto puede revertir rápidamente los déficits patológicos, cognitivos y de memoria que provoca esta enfermedad. Las pruebas con él fueron llevadas a cabo en ratones.
Los resultados obtenidos con estos animales señalan que el Bexarotene realmente podría ayudar a las personas que padecen Alzheimer, una enfermedad que se calcula afecta actualmente a 26 millones de seres humanos en todo el mundo.
El Bexarotene fue aprobado por la U.S. Food and Drug Administration para el tratamiento del cáncer hace más de una década. En los experimentos realizados, los científicos analizaron si esta sustancia podía servir también para tratar el Alzheimer. Los resultados obtenidos son más que prometedores, aseguran los autores del estudio.
Fuente: Tendencias21
lunes, 20 de febrero de 2012
Desarrollan nueva tecnología para predecir el Alzheimer

Los ensayos clínicos ya fueron realizados por el grupo de los especialistas dirigido por Gary Small de la Universidad de California en Los Ángeles.
Para participar en el estudio, fueron seleccionados 43 voluntarios de una edad promedio de 64 años. A 21 de los participantes se le diagnosticó deterioro cognitivo leve, uno de los primeros síntomas que indican el posible desarrollo posterior del Alzheimer. El nivel cognitivo de otros voluntarios se correspondía con los estándares normales de esa edad.
El grupo de Small desarrolló el marcador bioquímico FDDNP que puede adherirse a las sustancias –restos de proteínas– que se depositan en el tejido nervioso en forma de placas y ovillos, provocando el desarrollo de la demencia. Este marcador puede ser detectado por el método de la tomografía por emisión de positrones o PET.
Utilizando la nueva metodología, los científicos midieron los niveles de FDDNP en los lóbulos frontal, parietal y temporal del cerebro. Estas regiones cerebrales son responsables de la toma de decisiones, razonamientos complejos, memoria y emociones.
A los dos años, después del chequeo inicial la enfermedad de Alzheimer les fue diagnosticada a seis de los 21 voluntarios con deterioro cognitivo leve. El nivel de FDDNP en los lóbulos frontal y temporal de estas personas fue más alto que en otros participantes. Además, dos integrantes del grupo de control con los niveles más altos de FDDNP a los dos años fueron diagnosticados de deterioro cognitivo leve.
En la siguiente etapa del estudio, los investigadores planean incorporar más voluntarios y observarlos durante más tiempo. Además, con la ayuda de la nueva metodología, planean estudiar la efectividad de los fármacos que previenen la acumulación de restos de proteínas en el cerebro, provocando la demencia.
Fuente: RT
lunes, 13 de febrero de 2012
La desactivación de una proteína recién descubierta suprime por completo el crecimiento del cáncer de próstata
Fuente: Yahoo noticias


